La equidad de género no significa una lucha contra los hombres, más bien comprende los principios de respeto, justicia y equidad. De respeto, porque por mucho tiempo se consideraron a las mujeres como ciudadanas de segunda clase; de justicia, porque comprende un valor que apela a la no discriminación basada en la diferencia sexual; y de equidad, porque se trata de una medida que trata de cubrir los déficit históricos y sociales de las desigualdades por razón de género.
El proceso para lograr la equidad de género es lento, debido a que implica cambios en las actitudes cotidianas de las personas y en conceptos que se traspasan de generación en generación y son adquiridos en edades tempranas, ya sea por el ejemplo de los padres o por otros motivos. Conscientes de tal situación, el CEMyBS trabaja para crear medidas institucionales a favor de las mexiquenses.